ANTES DE LA SESIÓN

Lee la sección que trata de las precauciones y contraindicaciones.

Intenta no tomar café ni otras sustancias excitantes en las horas anteriores a la sesión.

No comas demasiado. Tener el estómago lleno durante el masaje no es agradable.

Trae ropa cómoda y ligera: pantalones de chándal o de pijama, mallas, una camiseta vieja... Si eres friolero/a, puedes traer también calcetines y una sudadera fina, por si acaso.

Antes de empezar, quítate pendientes, anillos, pulseras, etc.

Apaga el teléfono móvil.

Conviene ir a orinar justo antes de comenzar, para no tener que levantarse en medio de la sesión.

 

DURANTE LA SESIÓN

Lo ideal es que tanto la persona que da como la que recibe el masaje permanezcan en un estado meditativo. Por si la meditación no está entre tus hábitos, aquí tienes algunas pautas:

  • Procura estar en el cuerpo más que en la mente. Dicho de otro modo: mejor que no pienses demasiado, intenta dejar al otro lado de la puerta tus planes, preocupaciones, etc.
  • Concéntrate en la respiración o en las sensaciones táctiles: déjate llevar de viaje alrededor de tu propio cuerpo. Tener los ojos cerrados suavemente ayuda a mantener la concentración.
  • No "ayudes" al masajista a mover tu cuerpo, porque eso tensa tus músculos innecesariamente y dificulta el trabajo. Si hace falta que realices alguna acción, te lo pediremos.
  • Aunque es preferible permanecer en silencio, eso no significa que esté prohibido hablar. Si cualquier postura o técnica te resulta dolorosa, incómoda o desagradable, por el motivo que sea, por favor, comunícanoslo inmediatamente. Igualmente, si alguna técnica te gusta especialmente y quieres que continuemos con ella, puedes hacérnoslo saber, ya sea con palabras, sonidos o gestos.
  • ¡Relájate y disfruta!

 

DESPUÉS DE LA SESIÓN

No te levantes de golpe. Puedes permanecer unos minutos tumbado/a, volver en ti poco a poco, estirarte...

Tómate tiempo para ti. Lo ideal es que no te vayas corriendo a trabajar, a entrenar, de fiesta... Si puedes, date un paseo, ve a la sauna, medita, lee, escribe, descansa o duerme. Si tienes que ir a trabajar o conducir inmediatamente después de la sesión, dínoslo de antemano para que terminemos el tratamiento con técnicas estimulantes.

Bebe mucha agua a lo largo del día para facilitar la eliminación de toxinas que se han liberado de los músculos.

Para obtener los mejores resultados, ven a vernos con frecuencia, antes de que se te acumulen las tensiones: siempre es mejor prevenir que curar. El masaje tailandés, que constituye la primera inspiración de nuestro trabajo, es uno de los pilares de la salud y el bienestar en Tailandia, que por algo es llamada "el país de las sonrisas". (Con la tarjeta de cliente habitual obtendrás jugosos descuentos, para que cuidarte te cueste menos.)

 

PRECAUCIONES Y CONTRAINDICACIONES

Si tienes fiebre, espera un par de días hasta que se te pase.

Si tienes alguna lesión o inflamación o te han operado en los últimos seis meses es importante que nos lo adviertas antes de comenzar para que podamos seleccionar las técnicas más adecuadas en tu caso.

Infórmanos si tienes algún dolor, esguince, herida, arañazo, cardenal o infección, para que podamos evitar las áreas afectadas si es necesario.

Infórmanos si tienes la regla o estás embarazada (atención: no se recomienda recibir masaje durante el primer trimestre del embarazo).

Infórmanos si has sufrido alguna fractura recientemente, si tienes huesos frágiles (u osteoporosis), tendencia a dislocarte alguna articulación, problemas circulatorios (incluyendo varices), hipertensión, diabetes, hernias, etc., porque en esos casos hay técnicas que deben ser evitadas.

Si te han diagnosticado un tumor, pregúntale a tu médico si en tu caso es seguro recibir masaje.

 

Si estar tumbado/a bocarriba o bocabajo te resulta incómodo, no te preocupes, dínoslo y buscaremos la postura más cómoda para ti. Si es necesario, podemos realizar la sesión entera en decúbito lateral.